Consejos para una frenada básica

Jueves, 16 de Marzo del 2017
Consejos

Puede parecer lógico, pero, ¿sabes cómo frenar con tu coche correctamente?

Consejos para una frenada básica


El objetivo de la frenada es la reducción de la velocidad del vehículo y, en última instancia, la detención del mismo. Esta maniobra se puede producir con suavidad, como resultado de una conducción tranquila y normal, o bien ser el resultado de una situación de emergencia en que la detención del vehículo debe ser la máxima prioridad.

Conducción normal: frenado con ABS y sin ABS

En las primeras situaciones cabe recordar que el uso del freno debe de ser lo más suave posible, y que hay que aprovechar sobre todo la retención del motor y bajar las marchas progresivamente. Sin embargo, durante la maniobra, no hay que apretar el embrague más de lo necesario. Esto, además de reducir el desgaste de discos y pastillas, no supone un aumento de consumo (siempre y cuando no toquemos el pedal del gas).

Además, siempre que sea posible, la frenada debe realizarse con la dirección recta o más suavemente cuando se aplica cierto grado de giro al volante. De esta forma, aportamos la mayor eficacia y el mayor aprovechamiento de la energía de frenada, al tiempo que se evitan cambios de inercias que puedan derivar en la desestabilización de la trayectoria.
Sobre mojado, hay que aumentar la prudencia, anticipando aún más la frenada, al tiempo que debe aplicarse con mucha más suavidad.

Consejos de frenada básica

En esta situación, debemos estar seguros de si el coche que conducimos está equipado con ABS o no, pues puede llevar a actuar de diferente forma.

Sin este sistema y ante una fuerte frenada, hay que aplicar la fuerza necesaria sobre el pedal del freno, pero levantándolo inmediatamente si notamos que las ruedas se han bloqueado. Para ello, al mismo tiempo que pisamos el freno, hay que hacer lo propio con el embrague. Si no fuera sí, no sólo alargaríamos la trayectoria, sino que, además, perderíamos la capacidad de dirección para evitar el obstáculo que se interpone en la trayectoria del vehículo.

Con ABS hay que pisar también el embrague, pero en este caso nos debemos limitar a apretar con fuerza máxima el pedal de freno, pues cuanto más fuerte lo hagamos antes se detendrá el vehículo. Con ABS se alarga sensiblemente la frenada, pero, en cambio, no hay peligro de bloquear las ruedas (apretando el embrague), y, por lo tanto, durante toda la maniobra tendrá capacidad de corrección de dirección, con lo que se simplifica la maniobra de esquivar el obstáculo.

Consejos de frenada de emergencia

Hay situaciones de emergencia en las que el instinto lleva a frenar, aunque esta maniobra sea completamente contraproducente.

Por ejemplo, ante un deslizamiento del tren trasero (subviraje), nunca hay que frenar, sino que hay que levantar el pedal del acelerador con mucha progresividad, al tiempo que se corrige la dirección hacia el lado que tiende a ir la parte trasera del coche.

Otra posibilidad puede darse al deslizar la parte delantera del coche en forma de un sobreviraje extremo (en mojado, por ejemplo). En estas situaciones puede despertarse el instinto de frenar, pero como en el caso anterior, sólo hay que levantar el pie del acelerador y esperar a que la dirección vuelva a dirigirnos hacia el interior de la curva.

Consejos RODI MOTOR SERVICES

  • Aprovechar el freno motor trabajando con las marchas adecuadas, especialmente bajando puertos de montaña.
  • Nunca desacelerar el vehículo sólo con la frenada a altas velocidades, como por ejemplo en un peaje, pues podría fatigar discos y pastillas.
  • Con cambio automático, y en situaciones de frenadas extremas, es recomendable frenar con los dos pies. De esta forma, se ejerce una mayor presión sobre el sistema ABS y se reduce la distancia de parada.
  • Si el coche tiene ABS, no hay que hacer caso de las pulsaciones que se notan en el pedal ante frenadas fuertes. Eso es síntoma de que este sistema está haciendo su trabajo.
  • Nunca hay mirar el obstáculo con el que se puede chocar. Esta reacción aumenta el miedo del golpe y puede llevar a nuestro bloqueo. Es difícil, pero si se busca con la mirada la escapatoria podemos llegar a evitar el golpe.
  • Además del sistema de frenos, hay que hacer una revisión periódica de los amortiguadores, pues son parte importante de la eficacia de la frenada.
  • Los neumáticos han de estar en buen estado, no endurecidos por la edad y deben presentar un buen dibujo en su banda de rodadura para las frenadas sobre mojado.
  • Actualmente, hay muchos vehículos que montan sistemas de frenado automático, pero no son elementos infalibles ante pequeños obstáculos y peatones, por lo que nunca hemos de desconcentrarnos en la conducción.
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