Los amortiguadores

Jueves, 10 de Agosto del 2017
Consejos

El estado de los amortiguadores afecta a la seguridad y la eficacia de nuestro vehículo.

Amortiguadores


Del mismo modo que los neumáticos, el motor o los frenos, la suspensión requiere también cierto mantenimiento a lo largo de la vida del vehículo.

Este mantenimiento se centra normalmente en los amortiguadores, que son los elementos de la suspensión que más sufren con el uso.

Los amortiguadores son unos sistemas hidráulicos de gas y aceite que retienen las oscilaciones que se dan en la marcha y que son producidas tanto por la inclinación de la carrocería como al asumir obstáculos o variaciones del terreno por parte de los muelles de la suspensión.

Para contener esos rebotes se recurre a un circuito cerrado de aceite y gas entre dos cámaras, siendo la fuerza a la oposición a este fluir el que contiene dichas frecuencias.

Precisamente, debido a este extremo trabajo que genera una alta temperatura, estos amortiguadores se ven sometidos a un gran esfuerzo que deriva en una disminución de eficacia de líquido interior, de los gases que los comprimen o incluso del sistema de retenes.

Evidentemente, en función del trato que reciba al coche o el tipo de conducción, los amortiguadores pueden durar más o menos tiempo. Por ejemplo, no es lo mismo un vehículo que se mueve constantemente por carreteras no asfaltadas o con una conducción deportiva, que otro de iguales condiciones que circula exclusivamente por ciudad y a ritmos tranquilos.

¿Qué afecta al estado de los amortiguadores?

Unos amortiguadores defectuosos afectan no solo al confort de marcha, sino que inciden también en el rendimiento dinámico en general:

  • En curvas, el efecto del muelle prevalece sobre el del amortiguador en mal estado, provocando oscilaciones y deficiencias en el guiado del conjunto.
  • Ante irregularidades imprevistas del asfalto, las oscilaciones tienden también a descolocar el vehículo.
  • Uno o dos amortiguadores estropeados pueden provocar que en una frenada de emergencia se produzcan transferencias de masas anómalas que puedan derivar en deslizamientos no deseados —especialmente en superficies deslizantes con lluvia— o en una mayor distancia de frenado.

Consejos RODI MOTOR SERVICES

  • En los talleres existen máquinas que miden las oscilaciones de la suspensión y pueden determinar el estado de los amortiguadores. De hecho, esta es una de las pruebas por las que pasa el vehículo durante la ITV.
  • Si apreciamos que el coche empieza a cabecear al pasar por encima de los badenes, que hace movimientos extraños al tomar una curva o que al frenar se alargan las distancias para detener el vehículo, debemos acudir inmediatamente al taller.
  • Los amortiguadores deberían revisarse cada 20.000 km o cada año; además, independientemente del uso que se les de, se recomienda su sustitución cada 60.000 o 80.000 kilómetros.
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