La caducidad de los neumáticos

A menudo, muchos conductores nos han preguntado por la caducidad de los neumáticos que quieren montar. Si tú también tienes duda sobre esta cuestión, te las resolvemos.

Debes saber que, por ley, desde el 1 de septiembre del 2006 todos los neumáticos nuevos recién salidos de fábrica deben llevar la DOT, que indica su fecha de fabricación, en el flanco. Pero ¿qué es la DOT? Es un código informativo que está compuesto por 4 dígitos numéricos. Los dos primeros representan la semana de fabricación, y los dos últimos, el año de fabricación.

A continuación veremos qué hay de falso y qué es verdadero sobre la fecha de caducidad de los neumáticos.

Los neumáticos que montamos deben tener una fecha reciente. FALSO

No hay ninguna normativa vigente que establezca un límite entre la fecha de fabricación y fecha de sustitución. Solo existen unas recomendaciones de un organismo jurídico, a las que se adhieren muchas marcas como Michelin, Pirelli o Continental.

La fecha de fabricación nos indica cuándo se fabricó el neumático. Si su conservación es óptima en cuanto a temperatura, humedad y otros factores, el neumático estará en perfectas condiciones cuando lo montemos, independientemente del tiempo que haya pasado tras su fabricación.

Sin embargo, debemos tener en cuenta que se recomienda la sustitución de un neumático que no ha sido sustituido en 10 años a partir de su fecha de fabricación aunque no hayan alcanzado el límite de desgaste legal.

Los neumáticos envejecen. VERDADERO

Los neumáticos, además de la fecha de fabricación, también tienen un límite de vida útil. Por eso, a partir de una cierta edad, no sirven para circular con seguridad debido a la posible pérdida de propiedades que sufre con el paso del tiempo.

Las condiciones de almacenaje de los neumáticos influye en su vida útil. VERDADERO

Un neumático empieza a perder sus propiedades desde la primera vez que circulamos con él, aunque la velocidad con que las pierda dependerá de factores como nuestra forma de conducir, los lugares frecuentes por los que circulemos y la climatología, entre otros. Pero también es importante saber en qué condiciones se ha estado guardando este neumático. Su estado inicial también dependerá de la forma en la que se ha guardado, como por ejemplo neumáticos que han estado sometidos a cierta humedad o condiciones extremas. También es muy importante apilarlos correctamente. De no ser almacenados de forma correcta, pueden sufrir daños internos en la carcasa.

Si quieres saber en qué fecha se fabricaron tus neumáticos, te contamos cómo leer un neumático, aquí.