La relación entre el Neumático y el consumo de combustible

Nuestros neumáticos tienen una vida útil concreta. Dependiendo de nuestra manera de conducir o del mantenimiento que le demos, entre otros factores, se desgastarán antes o después. Y cuando un neumático sufre un desgaste, lo que significa que el dibujo pierde profundidad y, por lo tanto, sus propiedades de adherencia, aumenta la resistencia a la rodadura. Debido a esto, podemos experimentar un aumento del consumo de carburante.

Parte del combustible que consume nuestro vehículo se usa para vencer la resistencia a la rodadura -concretamente, un 35%-. Cuando los neumáticos pierden su agarre debido a su desgaste, este consumo puede subir hasta un 50%.

¿Qué debemos tener en cuenta a la hora de cambiar los neumáticos para minimizar el consumo de carburante?

Existen una serie de requisitos, por llamarlos de alguna forma, que debe tener el neumático nuevo para que este consumo de combustible sea lo menor posible:

  • La estructura. Los neumáticos que tienen una banda, unos flancos y un grosor de tamaño reducido ofrecen una resistencia a la rodadura menor, de ahí que el consumo también lo sea.
  • El tamaño. Cuanto más pequeño sea el neumático, menor será el consumo. Aún así, recuerda que siempre debes montar modelos de neumáticos de la medida recomendada por el fabricante de tu vehículo
  • La presión. Como no nos cansamos de repetir, una presión inadecuada puede suponer un desgaste prematuro para nuestros neumáticos. Un neumático con más presión de la recomendada tendrá una menor banda de rodadura, lo que significa que sufrirá menos resistencia, pero conllevará una pérdida de tracción e incrementará el riesgo de sufrir pinchazos.

¿Cómo puedo ahorrar combustible con mis neumáticos?

Es conveniente cambiar de neumáticos cuando presenten signos de desgaste o deterioro, o cada 5 años dependiendo siempre de su estado. A la hora de cambiarlos, apuesta por un modelo que tenga la etiqueta A de eficiencia; de esta forma, te asegurarás ahorrar en combustible.

En conclusión, tener unos neumáticos desgastados es peligroso y, además, supondrá un mayor gasto de combustible. Por ello, cuando empieces a notar síntomas de deterioro, procede a su sustitución.